Germán Altamiranda de 43 años, denunció: que es propietario de un kiosco ubicado en calle 22 entre 33 y 35 del barrio Santa Mónica y señaló que una persona le avisó que “había visto la puerta abierta de su kiosco”, por lo que inmediatamente fue hasta al lugar y  constato que personas desconocidas le habían violentado la puerta como así el candado.

El comerciante, detalló que verificó el faltante de gaseosas varias, galletitas dulces diferentes marcas, ocho tiras de cigarrillos rodeo, quince paquetes de salchichas marca caraña, unos dos kilos de mortadela marca 808, tres kilos de chorizo ahumado, cuatro cervezas marca, ocho Fernandito marca SINDY y la suma de 250 pesos doscientos cincuenta.

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