El caso Ciccone es el que marcó el derrumbe político de Boudou y al que le sucedieron una infinidad de malas noticias en los Tribunales, con la reactivación de otras causas por hechos de corrupción.

En este expediente, la Justicia sostiene la hipótesis de que, mientras ocupaba el cargo de ministro de Economía, Boudou -a través de su amigo José María Nuñez Carmona y el abogado Alejandro Vandenbroele (titular de The Old Fund) como intermediarios- se interesó por la adquisición del 70 por ciento de las acciones de la compañía, encargada de la impresión de papel moneda.

En el caso está acusado Boudou por negociaciones incompatible con la función pública, que contempla penas de uno a seis años de prisión, y cohecho(coimas).

No es el único acusado pero sí considerado ideólogo de la maniobra: según testimonios recolectados en la causa, el propio Boudou participó en al menos dos encuentros con los antiguos dueños de Ciccone para negociar la venta de la empresa.

El caso ahora está en manos del Tribunal Oral Federal 4, que ya recibió el pedido de pruebas que requirió el fiscal Marcelo Colombo, entre ellas un cruce telefónico con Ricardo Echegaray (exjefe de la AFIP), quien por ahora no está procesado.

Según informaron fuentes judiciales a NA, el TOF4 integrado por Néstor Costabel, Pablo Bertuzzi y Gabriela López Iñíguez notificará a mediados de agosto la fecha de inicio del juicio oral.

De recibir una pena en este proceso, Boudou podría exponerse a prisión efectiva, aunque ello no implica la ejecución en forma inmediata, lo que recién ocurriría en caso de que el fallo quede firme de la mano de la Cámara Federal de Casación Penal.

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